Subestaciones tipo interior, compactas y blindadas
Cuando el espacio manda, la subestación eléctrica para edificio se resuelve adentro: tipo interior, compacta o blindada. Cada una pide un cuarto distinto, una ventilación distinta y un acceso distinto para meter el equipo.
En esta página está el criterio para elegir entre ellas, con el nivel de tensión que entrega el operador y las distancias que exige la norma como punto de partida.
Cuándo la subestación tiene que ir dentro del edificio
En un lote industrial con patio libre la subestación se resuelve a la intemperie y la discusión termina temprano. En una edificación urbana esa opción casi nunca existe. El proyecto llega con el área construida ya comprometida, con un cuarto eléctrico dibujado donde sobraba espacio y con un operador de red que exige la celda de medida en un punto accesible desde la vía. Ese conjunto de restricciones es el que empuja la subestación hacia adentro.
Los disparadores se repiten proyecto tras proyecto y conviene reconocerlos antes de dibujar el cuarto eléctrico.
No hay patio ni retiro libre porque el lote está construido hasta el paramento.
El operador de red exige la medida en frontera accesible, con entrada independiente del resto del edificio.
Hay restricción de ruido o de impacto visual, frecuente en centros comerciales, clínicas privadas y torres de vivienda.
La carga creció y el edificio pide más potencia de la que entrega la acometida actual, sin que exista área nueva donde ponerla.
Cuando aparece cualquiera de esas condiciones, la pregunta deja de ser si la subestación cabe y pasa a ser qué tipo constructivo cabe. Esa decisión ordena el resto: el tamaño del cuarto, la ventilación, la ruta de acceso y el presupuesto. El diseño y fabricación de subestaciones eléctricas resuelve el conjunto completo; esta página entrega el criterio para elegir entre las variantes.
Tipos constructivos
Los tipos de subestación según dónde y cómo se construye
La clasificación habitual separa las subestaciones por función: elevadoras cuando suben la tensión para transportar la energía, reductoras cuando la bajan para entregarla al consumo. Esa lectura describe la red nacional, no el proyecto de un edificio. Para quien resuelve un cuarto eléctrico de dimensiones dadas sirve otra: por dónde queda el conjunto y por cómo está construido.

Subestación tipo interior
Es el conjunto alojado dentro de un cuarto eléctrico del edificio, en sótano, en primer piso o en cubierta. Las celdas de media tensión, el transformador y el tablero de baja tensión quedan en recintos construidos en obra, con muros, puertas cortafuego y ventilación dimensionada para evacuar el calor del transformador. Antes de aprobar el plano conviene verificar:
Es la opción correcta cuando hay un cuarto disponible con altura razonable y la carga justifica un conjunto convencional que después pueda ampliarse celda a celda.
Subestación compacta
Aquí el conjunto llega integrado en una envolvente única, con las celdas, el transformador y la protección de baja tensión ensamblados y probados en fábrica. Lo que gana es área y tiempo de obra: el cuarto se reduce a lo que ocupa la envolvente más sus distancias, y la puesta en marcha no depende de un ensamble en sitio.
Lo que pide a cambio es acceso. Una envolvente integrada entra en una sola pieza, así que la ruta desde la vía hasta el cuarto tiene que estar resuelta antes de fabricar: puertas, giros, altura libre y capacidad del piso. También exige dejar el espacio frontal y lateral que el fabricante especifica para las maniobras del personal autorizado. Es la opción correcta cuando el área es el problema y el proyecto tiene definida la ruta de ingreso.


Subestación blindada y tipo GIS
Blindada significa que las partes energizadas de media tensión quedan encerradas en compartimientos metálicos puestos a tierra. La variante GIS lleva ese principio más lejos: el aislamiento se hace con gas SF6 en lugar de aire, lo que permite acercar los conductores entre sí y reducir el volumen del conjunto de forma sustancial.
El argumento real es de espacio y de distancias, no de prestaciones eléctricas. Una celda con aislamiento en gas ocupa una fracción del ancho que necesita una celda equivalente aislada en aire, y las distancias de seguridad alrededor se reducen en la misma proporción. El costo es mayor y el manejo del gas impone condiciones propias de registro documental y de personal autorizado. Se justifica cuando el cuarto disponible es estrecho y no admite crecer, o cuando la subestación queda en un nivel de sótano donde cada metro cuadrado de construcción tiene un costo alto.
Subestación subterránea y tipo intemperie
Son los dos extremos del abanico. La subterránea se usa cuando no hay superficie disponible en absoluto y el conjunto se aloja en una bóveda bajo nivel, con exigencias fuertes de estanqueidad, drenaje, ventilación forzada y accesos de emergencia. La de tipo intemperie es la contraria: conjunto a la vista sobre patio propio, con estructura y equipos aptos para exposición ambiental. Es la más económica por metro cuadrado y la que menos aplica en edificación urbana, porque necesita justamente el terreno libre que el proyecto no tiene.

Cómo elegir el tipo de subestación para su proyecto
La elección se resuelve con cinco datos del proyecto, y reunirlos antes de mirar catálogos evita el rediseño posterior.
Cuánto espacio hay y de qué forma
No es lo mismo un cuarto de área generosa que uno largo y angosto: la geometría manda tanto como los metros cuadrados, porque las celdas se alinean en frente único o en frente doble y cada arreglo pide un pasillo de maniobra distinto. Un cuarto estrecho empuja hacia blindada o GIS antes que hacia convencional.
Dónde queda el cuarto respecto de la acometida
La distancia y el nivel entre el punto de entrega del operador y el cuarto eléctrico definen la ruta de la acometida de media tensión y su costo. Un cuarto en cubierta con acometida a nivel de calle obliga a un recorrido vertical que hay que prever en la coordinación con estructura.
Qué nivel de tensión entrega el operador
El proyecto se dimensiona sobre la tensión real del punto de conexión, que en edificación colombiana suele estar en el rango de media tensión de distribución local. Ese dato fija la clase de aislamiento de las celdas y no se supone: se pide por escrito.
Qué exige la norma del operador para la celda de medida
Cada operador de red tiene su norma de medida y de frontera comercial, con condiciones de accesibilidad, de sellado y de tipo de celda. Es la restricción que más rediseños provoca cuando se descubre tarde.
Qué acceso hay para meter el equipo
Puertas, giros, altura libre, resistencia del piso y disponibilidad de equipo de izaje. Este dato descarta soluciones integradas con más frecuencia de lo que se cree, y es el que decide entre una compacta de una sola pieza y un conjunto que se arma por partes dentro del cuarto.
Cómo se comparan los cuatro tipos que caben dentro del edificio
Las variantes convencional y compacta se resuelven en el rango de media tensión de distribución local, hasta 17,5 kV, y la blindada o GIS llega hasta 36 kV.
Pide un cuarto eléctrico completo, con pasillos de maniobra y ventilación dimensionada. Conviene cuando hay cuarto disponible con altura razonable y se prevé ampliar celda a celda.
Ocupa el área de la envolvente más sus distancias de servicio. Conviene cuando el área es la restricción y la ruta de ingreso en una sola pieza ya está resuelta.
Es la de menor volumen: aislamiento en gas y distancias reducidas, hasta 36 kV. Conviene en un cuarto estrecho que no admite crecer o en un sótano de alto costo por metro cuadrado.
Se aloja en bóveda bajo nivel, con drenaje, ventilación forzada y accesos de emergencia. Conviene cuando no hay superficie disponible y el proyecto acepta la obra civil asociada.
Si el proyecto ya tiene definido el tipo constructivo y lo que falta es dimensionar la potencia, ese análisis está en subestaciones por capacidad.
Qué exige la norma en Colombia
En Colombia el proyecto de una subestación dentro de un edificio responde a dos exigencias que corren en paralelo y se verifican en momentos distintos.
La primera es el RETIE 2024, que fija las condiciones de seguridad del conjunto: distancias mínimas de trabajo y de circulación alrededor de los equipos energizados, señalización, puesta a tierra, condiciones del recinto y accesos. En la práctica, esas distancias son las que convierten un cuarto que cabía en el plano en un cuarto que no cumple. Por eso el dimensionamiento del recinto se hace con el arreglo de celdas definido y no al revés.
La segunda es la norma del operador de red que corresponda al punto de conexión. Cada operador especifica cómo debe ser la celda de medida, dónde se ubica la frontera comercial y qué condiciones de acceso y sellado exige. Es una restricción de diseño, no un trámite de cierre: condiciona el arreglo de celdas desde la ingeniería de detalle.
RETIE 2024, certificado por el laboratorio SIDE
Los equipos que Energizar fabrica están certificados bajo RETIE 2024 por el laboratorio SIDE, hasta 1000 V ACDC.
Conviene precisar el alcance de esa afirmación, porque en el sector se confunde con frecuencia: Energizar produce bajo ese estándar y un laboratorio acreditado lo certifica. Energizar no expide certificaciones RETIE a terceros.
Dónde se aplican
Qué tipo de proyectos resuelven estas subestaciones
El problema de espacio no aparece en todos los proyectos por igual. Aparece, con perfil propio, en cinco tipos de edificación.
En los cinco casos el conjunto se resuelve con celdas de media tensión hasta 36 kV / 17,5 kV, que es el alcance de fabricación de Energizar, con integración multi-marca de los equipos según la especificación del proyecto y el presupuesto disponible.
Cómo se ejecuta el proyecto de principio a fin
Aplicado al caso de una subestación dentro de un edificio, el proyecto se ordena en una condición de entrada y cuatro etapas de ejecución.
La condición de entrada es el levantamiento del cuarto: dimensiones reales medidas en sitio, ubicación del punto de entrega del operador, ruta de acceso y restricciones de la estructura. Con eso se hace la ingeniería de detalle, que define el arreglo de celdas, el tipo constructivo, la ventilación y las distancias de seguridad, y produce los planos que se presentan ante el operador de red.
Después viene la fabricación de las celdas en planta propia, donde el conjunto se ensambla y se prueba antes de salir. Sigue el suministro coordinado con el cronograma de obra civil, porque un cuarto que no está terminado detiene el montaje y un equipo que llega antes de tiempo ocupa área que la obra necesita. El montaje integral se ejecuta con el conjunto ya probado, y cierra con la puesta en marcha y las pruebas de energización.
Cuando la subestación no cabe: centros de transformación tipo shelter y skid
Hay proyectos donde el cuarto eléctrico simplemente no existe y construirlo no es viable: una planta que crece sobre patio, una granja de generación distribuida, una ampliación temporal. Para esos casos la solución no es una subestación alojada en obra sino un conjunto paquetizado que llega listo para conectar, montado sobre estructura metálica abierta (tipo skid) o dentro de un cuarto prefabricado (tipo shelter). Cambia la lógica del proyecto: en lugar de adaptar el equipo al edificio, llega la envolvente completa y el edificio no interviene. Es una línea propia, con su propio dimensionamiento y sus propias condiciones de transporte e izaje, desarrollada en centros de transformación tipo shelter y skid.
Preguntas frecuentes
Quien fabrica la celda sabe qué cabe en su cuarto eléctrico
Fabricamos las celdas de media tensión y ejecutamos el montaje integral, así que la conversación empieza por lo concreto. Con tres datos, las dimensiones del cuarto, el punto de entrega del operador y la carga prevista, le decimos qué tipo de subestación admite su proyecto y qué implica cada opción en obra.
